T2 Ep 02 Audio

“Gallo rojo, gallo negro”, se convirtió en un himno de la lucha contra la dictadura. Paco Bailo presenta a Chicho Sánchez Ferlosio, cantautor AE T2 Ep 02

“Gallo rojo, gallo negro”, se convirtió en un himno de la lucha contra la dictadura. Paco Bailo presenta a Chicho Sánchez Ferlosio, cantautor AE T2 Ep 02

Las primeras canciones de Chicho aparecieron grabadas, con su propia voz, en 1963; fue un disco clandestino editado en Suecia, titulado "Canciones de la resistencia española".

Chicho Sánchez Ferlosio.. por Paco Bailo (guión de su intervención en Astí estem T2 Ep 02)

 

 (suena “Gallo rojo, gallo negro”, del cd “Vestida de nit”, de Silvia Pérez Cruz)

 

Hola, me pilláis escuchando un tema que solíamos cantar entre clase y clase cuando estudiábamos en la

universidad allá por el año 74 y pensando que era una canción popular de los tiempos de la guerra incivil.

No la cantábamos tan bien como Silvia Pérez Cruz en esta versión y por supuesto no sabíamos que en 

verdad la había escrito y compuesto en 1963 nuestro protagonista de hoy: Chicho Sánchez Ferlosio.

A Chicho lo bautizaron con los nombres de tres de los fundadores de la Falange: José Antonio (por Primo de Rivera), Julio (por Ruiz de Alda) y Onésimo (por Redondo). Así que tampoco es de extrañar que prefiriese acortar su nombre hasta Chicho.

Una aclaración importante: Chicho adoraba a su padre, Rafael Sánchez Mazas, pese a la diferencia ideológica, pues había sido miembro fundador de Falange Española, ministro del dictador y autor del “Cara al sol”, pero pensaba que era un estupendo poeta.

Chicho era hermano del escritor Rafael Sánchez Ferlosio, marido que fue de Carmen Martín Gaite, y tío por tanto de Máximo Pradera, que os sonará de la tele, la radio o de sus libros.

Nació en Madrid el 8 de abril de 1940, recibió una educación esmerada y tomó pronto un camino opuesto al de su padre, aplicando su talento poético a la composición de canciones antifranquistas.

En 1957 conoció en el Instituto Italiano a Ana Guardione, con la que se casó tres años después. Tuvieron cuatro hijos, pero solo sobrevivió uno.

Comenzó a estudiar Ciencias Económicas, Derecho y Filosofía y Letras, carreras que no llegó a terminar. En 1961 publicó el que sería su único libro en vida, “Narraciones italianas”. En 1962, cumplió el servicio militar en el Sahara donde empezó a componer sus temas.

Su primera canción surgió ese año, en el que tuvo lugar una importante huelga minera en Asturias que movilizó a más de setenta mil trabajadores.

En aquel momento, Chicho cuenta que, como le parecía demasiado absurdo y aburrido eso de la mili, un buen día se le ocurrió coger la guitarra y componer una canción dedicada a los mineros asturianos.

Las primeras canciones de Chicho aparecieron grabadas, con su propia voz, en 1963; fue en un disco clandestino editado en Suecia, titulado “Canciones de la resistencia española”.

En 1978 edita “A contratiempo”, un elepé con instrumentación austera pero con un gran talento melódico, que incluyó algunas de sus canciones más conocidas, como “La paloma de la paz”, “Gallo rojo, gallo negro”, “Romance del prisionero” u “Hoy no me levanto yo”, que vamos a escuchar en la voz de su buen amigo Amancio Prada. 

 

 

Estas son palabras de Amancio Prada

«Chicho ha sido una de las personas más inteligentes y bondadosas que he conocido. Se interesaba por todo, sabía de casi todo, Así se lo le dije un día. “Qué va, qué va, lo que pasa es que donde los demás tienen lagunas yo tengo islotes” …, me contestó. Era elegante en su desaliño, educado y generoso, dulcemente ácrata y benevolente. Me llamaba la atención su mirada reflexiva, siempre lúcida, que te hacía ver las cosas desde una perspectiva distinta. Pero, por muy crítico que fuera, nunca manaba de él rencor ni amargura. Serio y sonriente. Respetuoso con todo el mundo: “Las ideas son para las personas, y no al revés. Hay que respetar más a las personas que a las ideas, porque las personas sufren y las ideas no”.»

 

Amancio sabía de Chicho por una cinta magnetofónica que Agustín García Calvo, el filósofo zamorano, le 

había pasado cuando coincidieron en París en 1970 y pudo conocerlo personalmente en casa de Carmen 

Martín Gaite un día que les dieron las tantas cantando.

Con su compañera Rosa Jiménez, con la que durante muchos años actuó por los locales nocturnos 

madrileños, fue protagonista en 1981 de un documental de Fernando Trueba titulado “Mientras el cuerpo 

aguante”, donde presenta a Ferlosio actuando y charlando sin descanso hasta caer rendido y queda 

impresa la filosofía de vida de la pareja. En el documental, Chicho interpreta algunas composiciones 

inéditas así como “Zumba que zumba”, canción popularizada por Soledad Bravo y “Maremma”, un tema 

popular italiano.

Durante los años de la democracia, siguió componiendo canciones satíricas y de protesta. Además del 

musical, su obra abarca variados campos: escribió poemas, relatos, realizó acompañamientos musicales 

para otros intérpretes y publicó artículos en diversos periódicos, como El País, Diario 16, El Mundo y ABC. 

Además, se adentró en el terreno de la lingüística e inventó numerosos juegos y rompecabezas. También 

trabajó como corrector en prensa escrita.

En 2003 colaboró en la versión cinematográfica de la novela de Javier Cercas “Soldados de Salamina”, 

dirigida por David Trueba, donde se interpreta a sí mismo y aparece hablando con la protagonista sobre la 

obra poética de su padre.

El 1 de julio de ese mismo año falleció en Madrid.

Tras su muerte, su amigo Amancio Prada le rindió tributo con su disco “Hasta otro día, Chicho” (2005), que 

recoge varias composiciones suyas y otras ajenas que le eran especialmente queridas.

Al disco de homenaje le siguió la publicación, en otoño de 2008, del libro póstumo “Canciones, poemas y 

otros textos” en la editorial Hiperión.

Y casi seguro que reconocéis este estribillo en esta voz:

(suena “Milonga del moro judío” del disco Eco de Jorge Drexler)

Estos cuatro versos se los pasó Chicho a Joaquín Sabina y éste se los escribió en una servilleta a Drexler 

que les añadió tres delicadas décimas y los grabó en su disco “Eco” en octubre de 2003.

Al igual que su amigo el filósofo Agustín García Calvo, de quien musicó con acierto muchos poemas, optó 

por mantenerse al margen de la cultura oficial, sin mostrar el menor interés por la promoción comercial.

Cuando la CBS le ofreció grabar un disco, él sencillamente dijo que no. “Que no veía el tema”. El éxito le 

parecía desconfiable y detestaba la burocracia, los contratos. En 1978 accedió a grabar “A contratiempo” 

para dejar testimonio de que las canciones que llevaban sonando una década eran suyas pero siguió 

siendo un escéptico de la fama y el comercio.

Fue ser humano bondadoso, coherente y de gran generosidad que poseía una extraordinaria inteligencia y una fina y aguda creatividad: desde su afición por la lingüística, por los cálculos matemáticos y por las investigaciones informáticas, hasta en la invención de complejos y divertidísimos juegos y rompecabezas. 

Fue el gran maestro en el arte de convertir la canción en crónica del acontecer cotidiano y, sobre todo, de los sentimientos y de los latidos de toda una generación.

Queda claro en estos versos suyos:

“Porque en mi cabeza
manda el corazón
a veces me callo
teniendo razón

En su obra hay una gran frescura creativa que nace de su gran capacidad de observación de la realidad, de su libertad radical y de su tremenda espontaneidad.

En cierta ocasión le tuvieron que hacer unas pruebas bastante dolorosas. El médico así se lo advirtió. “Bueno, adelante”. Al concluir, el médico le dice “se ha portado usted muy bien, sí señor”. – “Bueno, es que soy un profesional”, contesta Chicho. – “Ah, ¿es usted médico?”. – No, no, yo soy enfermo, un enfermo profesional.

Por desgracia, Chicho Sánchez Ferlosio se nos fue en el mes de julio de 2003. Aquel día perdimos, sin duda, su cálida presencia y su sabio magisterio, pero ahí quedan sus canciones; ahí queda su “gallo rojo” que no está dispuesto a rendirse, ni aunque lo desplumen.

Como muestra y para despedirnos vamos a escuchar “Ni aguantar ni escapar”, un texto de la gran Carmen Martín Gaite, que ya hace veinte años que también se nos fue, y al que puso música para el único disco que grabó “A contratiempo” en 1977.

Hasta la próxima, salud y… a no perder el compás.

(suena “Ni aguantar ni escapar” del cd “A contracorriente” de Chicho Sánchez Ferlosio.)

https://somosmalasana.eldiario.es/la-voz-inedita-de-chicho-sanchez-ferlosio-vivia-en-el-magnetofon-de-agustin-garcia-calvo/

 

Escucha el episodio 2 de 'Astí Estem' completo

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